Sub Santiago …

Bajé al metro por los domínicos
y pude divisar a los muchachos
de nuestra querida inquisición ,
pase a toda vela huyendo
por Magallanes y el golfo de penas
y en Manquehue fui víctima
de una pacificación ;
en la Escuela Militar
me acordé de Auswichtz
y no entiendo porqué
debo ser medio lenteja .
En Alcántara me volví
una rata de alcantarilla ,
en El Golf me apunte una raya ,
me creí jaguar
y en spanglish
chapurrié alguna weá,
en Tobalaba me fui al canal
San Carlos y por si la moscas
cara y manos me lavé ;
en Los Leones no quise
ser otro mártir , me hice vegetariano
y de circos y zoológicos
abominé ;
en Pedro de Valdivia
me entró una terrible náusea
pero pensando en Tucapel
la superé ;
en M. Montt pensé
en un atardecer nublado
en Puerto Varas
y , por suerte ,
en Salvador me salvé ;
en Baquedano quedé en blanco
y me puse a saltar
y a gritar weás
el pasto en potrero ajeno
siempre será más verde
que el de acá ;
en la católica perdí la fe
y apostaté ,
me volví ateo;
en Santa Lucía pensé
en un cementerio antiguo
y en una vieja
sala de cine
llamada Huelén ;
en la Universidad de Chile
me dije que academias
y presuntos saberes
también incluyen el dolo
y su dosis de mentira
y traición ;
en la Moneda , primero me la embolsé ,
después dije que dinero y poder
eran fatales hijos de la maldad
en Los Héroes comprendí
que era otro cobarde más
y temeroso , del mundo
me resté y así no vi
República alguna
en mi viaje ni en la vida ;
para calmarme
en Unión Latinoamericana
me tomé un desabrido
youghurt tipo
revolución continental
o foco guerrillero ;
en la Estación Central
quise viajar al sur ,
pero hacía años
que había salido
el último tren;
en la U. de Santiago
firmé unos pagarés
estudié una carrera corta
y de siervo me titulé ;
en San Alberto Hurtado ,
me sentí tan bueno
que altiro me canonicé ;
en Ecuador pensé irme
al otro trópico
pero aquí no más me quedé ;
en las Rejas me acordé
del viejo Pinochet
y lo mandé a la mierda ;
luego cantaron los Pajaritos
o los pajarones ;
camino de Neptuno
para subir al Olimpo
en las aguas del latín vulgar
me estanqué ;
llegando pues a San Pablo
un rayo me alcanzó
y me caí del tren ,
escuché una voz femenina
que me dijo :
esta estación se llama
Violeta Parra , y simplemente
salí a la superficie
y en una calle de los suburbios
caminado distraído
y sin asunto,underground ,
a alguna parte , creo ,
finalmente llegué .

Esto sólo es como una pequeña broma sobre un viaje por el metro con muchas alusiones , el que entienda bien … es una pequeña burla acerca del Metro de Santiago , más que poesía es ironía, de hecho no me gusta mucho el metro , por caro , hacinado , despilfarrador , vanidoso y algo insolente …

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